Si
has enseñado en entornos virtuales, conoces de primera mano esa especie de soledad
que puede invadirnos o asumir que la distancia física es el único obstáculo.
Sin embargo, como nos recuerda Stefany Ocampo las distancias más infranqueables
no son territoriales, sino cognitivas y emocionales.
En
esta publicación presentamos una propuesta que le otorga al docente un respiro
profundo ante el cansancio digital: la metodología de acompañamiento centrada
en la persona aprendiente mediante un entorno virtual de aprendizaje y el marco
ECIER[i].
Acompañar en la virtualidad es un vaivén donde el profesorado analiza con profundidad los ritmos de aprendizaje al seguir el compás de las emociones de sus estudiantes.
Para
evitar que el acompañamiento se quede en un mero discurso de buenas
intenciones, la autora nos regala una ruta clara, estructurada que puedes
implementar desde tu próxima sesión en Moodle, Teams o Zoom.


